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Actualizado: hace 1 hora 53 min

"CNT ha roto el ambiente de apatía reinante"

5 Xullo, 2014 - 11:26

CNT A FONDO | CASTRO URDIALES

Pablo B., de CNT en Castro analiza la aparición del sindicato y el crecimiento experimentado en la localidad cántabra, así como los conflictos que actualmente mantienen, siendo todo un ejemplo de lucha.

Redacción | Periódico CNT

Pregunta.— Haznos una introducción a la actual composición de clases en Castro

Respuesta.— Castro ha sufrido un cambio importante, de pueblo marinero rodeado de pedanías ganaderas con agricultura de subsistencia y minería, ha pasado a ciudad dormitorio y turística, multiplicando su población real por más de dos. La empresa más grande del pueblo es el Ayuntamiento y la industria principal es la hostelería. No hay grandes diferencias sociales, aunque existir, existen.

P.— ¿Cuál es la composición política a nivel oficial?

R.— El gobierno lo forma el PP junto con la derecha regionalista del PRC y un “partido” llamado Anexión a Vizcaya. En la oposición están el PSOE, Castro Verde que es un partido ecologista local y Acuerdo por Castro escisión del PSOE. En el periódico (CNT nº 407, enero 2014) ya salió una entrevista al ex interventor municipal en la que hacía un repaso a la corrupción local y que a día de hoy seguimos viviendo sus remanentes teniendo imputados a los tres últimos alcaldes del pueblo. Los encontronazos que estamos teniendo con el grupo de gobierno están teniendo su momento culmen con el conflicto de Servimax en el que el ayuntamiento es el principal responsable y en el que no se están cortando un pelo en mentir a todo el mundo para justificar su posición anti-obrera.

P.— ¿Cuál es la trayectoria reciente de la CNT en Castro y su presencia en las empresas y sectores productivos?

R.— En Castro reorganizamos la CNT hace tres años un pequeño grupo de personas después de más de 30 años sin ningún tipo de presencia en el pueblo. Tenemos afiliados en la mayoría de los ramos, pero sobre todo en servicios públicos y hostelería. Y mantenemos un crecimiento constante desde el principio y en los últimos meses hemos empezado a tener afiliados en otras localidades como Laredo, lo que abre la puerta a que la CNT siga creciendo en Cantabria.

P.— ¿Ha habido recientemente algún conflicto laboral que destaque sobre los demás?

R.— Tenemos dos conflictos abiertos que están teniendo bastante repercusión. Por un lado el fin de la contrata de Servimax y la falta de subrogación de la plantilla a la nueva contrata adjudicada a dedo por el ayuntamiento, y por otro, el conflicto con el Café-Pub Texas. En el primero ha habido una repercusión mediática y política muy importante gracias a la acción constante durante estos meses del sindicato el cual ha marcado los ritmos y reivindicaciones. En el Texas el conflicto se debe a un despido por baja por accidente laboral. El silencio de los medios ha sido total, pero nuestra acción ha conseguido que gran parte del pueblo conozca las prácticas anti-obreras de la empresa y esto haya repercutido en la clientela. Ambos conflictos están ayudando a abrir los ojos a los vecinos y vecinas y ver que la lucha es la forma de afrontar la explotación.

P.— ¿Qué aspectos positivos y negativos destacarías de tu sindicato?

R.— Lo positivo es la cercanía que tenemos con la gente, somos gente del pueblo, nos conocen y somos accesibles, también es importante la variedad de ideas y visiones y el carácter popular del sindicato, nacemos de la necesidad y carecemos de lastres dogmáticos, que no de principios. En la parte negativa podríamos poner por un lado, y fruto de la sociedad en la que vivimos, el que hace falta más implicación de todas y todos en el día a día del sindicato, y por otro lado, el sobre esfuerzo que supone partir de cero y tener que ir aprendiéndolo todo sobre la marcha al carecer, en la mayoría de los casos, de experiencias anteriores. Como siempre, lo que es positivo también tiene una parte negativa.

P.— ¿Cuál es el ambiente de conflictividad obrera en la localidad? ¿Y a nivel social?

R.— En Castro no hay conflictividad laboral, se han cerrado empresas sin hacer absolutamente nada, la explotación laboral es cotidiana y la respuesta es testimonial cuando la hay. En ese sentido CNT ha irrumpido con fuerza rompiendo al ambiente de pasividad reinante. Hemos convocado la primera manifestación sindical en más de 20 años sin responder ésta a un conflicto laboral concreto, hemos convocado piquetes y movilizaciones en las huelga siendo la respuesta muy importante y abriendo una brecha de lucha que había sido abandonada.A nivel social siempre ha habido cierta conflictividad, un remanente de los años 80, que en los últimos años debido a la crisis se ha reactivado con fuerza, con los ejemplos de la asamblea contra el paro, la plataforma de estafados por las preferentes y la PAH.

P.— ¿En qué puede diferenciarse la lucha sindical realizada en una localidad pequeña a diferencia de una gran ciudad?

R.— Como decía, en el pueblo nos conocemos, de la misma forma que ser serio y trabajar de forma honesta da resultados con cierta rapidez, las equivocaciones se pagan con creces y prácticamente para toda la vida. Otra gran diferencia es que no dependemos de los medios de masas para tener relevancia y hacernos escuchar, la manipulación o desinformación son más complicadas. También ocurre que prácticamente la totalidad de los sindicatos por cuestiones de eficiencia capitalista han tendido al centralismo dejando vacíos orgánicamente los locales de los pueblos, por lo que es en los pueblos donde podemos empezar el cambio que propone CNT con mayor facilidad.

P.— ¿Tenéis relación con otras fuerzas sindicales y/o sociales?

R.— En el ámbito sindical, no tenemos relación con otras organizaciones sindicales, más allá de coincidir en algún conflicto laboral concreto. Creemos que las organizaciones sindicales que existen en Castro se han colocado ellas solas muy lejos de la lucha y la conquista de derechos sociales. En el ámbito social tenemos montada una plataforma en el pueblo formada por diferentes organizaciones entre las que destacan las ya mencionadas de parados, preferentes y la PAH. La base es el apoyo mutuo y la solidaridad, así que cuando alguno de los grupos tiene algún conflicto el resto lo apoyan en la medida de sus posibilidades. Esto está ayudando a crear lazos fuertes entre las personas y rompiendo el aislamiento y miedo reinantes en la sociedad.

Periódico:  Periódico CNT nº 412 - Junio 2014
Categorías: C.N.T

[Gráficas-Madrid] Nueva acción de denuncia contra Mediapost

4 Xullo, 2014 - 08:14

Ayer un nuevo piquete informativo del sindicato se acercó hasta el CaixaForum para denunciar públicamente la situación en Mediapost, empresa organizadora del evento “ideas imprescindibles” que se iba a realizar en el lugar.

No es nada nuevo que las luminosas campañas de marketing y la publicidad esconden, en no pocos casos, realidades mucho más oscuras y desagradables, pero en el caso de Mediapost se riza el rizo y, sin ningún tipo de rubor, presenta su cara más hipócrita.

Así asistimos de nuevo a un acto “buenrrollista” del grupo empresarial donde intentan vendernos la burra de una serie de “ideas imprescindibles” que supuestamente “despiertan una conciencia crítica y contagian valores universales que nos hacen mejores a todos”.

Como decimos, nada nuevo; recordemos cómo hace ya hace unas semanas Mediapost organizaba otro acto en el Hipódromo de la Zarzuela con el objetivo de presentar entre otros, “proyectos solidarios con los trabajadores de Calcuta”. Todos ellos dentro de la campaña que vienen presentando para lavar su imagen.

Porque, bajo ese discurso hipócrita, la realidad que esconde el grupo Mediapost es la de la explotación de sus trabajadores, la precarización de sus empleos y, en último caso, el despido de quienes alzan la voz contra estos desmanes. Se trata de una auténtica ofensiva contra la legítima actividad sindical dentro de la empresa que ha llevado ya a 14 despidos, cinco de los cuales pertenecen a la sección sindical de CNT.

No en vano fue la CNT la que mediante una huelga en Bizkaia de tres días (junio de 2011) consiguió un convenio donde se conservaban los derechos laborales conseguidos por la plantilla.

Ahora el objetivo último de Mediapost es claro: acabar con la sección sindical y su actividad dentro de la empresa, así como externalizar la producción a trabajadores autónomos en condiciones mucho más precarias.

Y con el objetivo de hacer pública la imagen real y a la vez de exigir el respeto a los derechos de los trabajadores y la readmisión de los despedidos, el sindicato se acercó al CaixaForum para repartir comunicados e informar, con la presencia del piquete, a quienes asistían a la conferencia acerca de cuáles son realmente las ideas imprescindibles de Mediapost: EXPLOTAR, REPRIMIR Y DESPEDIR.

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Sindicato de Artes Gráficas, Comunicación y Espectáculos de Madrid - CNT

http://www.cnt.es/graficas

graficas_madrid@cnt.es

Tfno.: 628 367 594

Plaza de Tirso de Molina, 5, 6º derecha. 

Categorías: C.N.T

Tras la barricada

3 Xullo, 2014 - 11:51

Hay que remontarse varios años atrás para comprender la movilización y la lucha que está llevando a cabo el pueblo egipcio. Artículo realizado con motivo del nuevo libro de Virus EditorialEgipto tras la barricada. Revolución y contrarrevolución más allá de Tahrir.

Marc Almodóvar | Periódico CNT

El 14 de noviembre de 1152 a.c. decenas de obreros y artesanos pararon la construcción de la necrópolis real en Deir el-Medina al grito de «tenemos hambre». Eso sucedía al fin de la 20ª dinastía, bajo reinado de Ramses III, en lo que aunque no sea seguramente la primera insurrección popular si representa la primera huelga documentada de la historia. Según los relatos los huelguistas fueron escalando en su nivel de confrontación con los gobernantes, que prometían mucho pero no cumplían con su palabra. Los obreros, que ya por entonces se quejaban de que sacerdotes y intermediarios acaparaban todos los víveres, fueron escalando en su confrontación. De simples quejas verbales llegaron a invadir el recinto de obras, acampar en él, repetir parones hasta tres veces y llegando finalmente, y según se cree, a saquear las tumbas que ellos mismos habían construido con su sudor no recompensado.

Egipto, pese a un imaginario colectivo que nos ha hecho creer en la sumisión constante del pueblo egipcio, y por extensión también del llamado pueblo árabe, ha vivido mucho tiempo detrás de la barricada. La historia nos rememora ese hecho. Egipto vivió en el siglo XX más procesos insurreccionales que no lo hiciera, por ejemplo, el estado español. Pero el racismo y el neocolonialismo nos han tendido a dibujar un pueblo egipcio y árabe sumiso ante el poder (inevitable, claro está) de unos gobernantes autoritarios y déspotas.

Documentar la revolución

El 22 de febrero de 2009 un servidor inauguraba un blog en la red bajo este nombre. Egipto tras la barricada. Lo hacía a petición de los activistas egipcios que veían importante dar a conocer lo que allí estaba sucediendo ante un práctico vacío mediático internacional. Pocos meses antes, en abril de 2008, una insurrección popular estalló en la ciudad obrera de Mahala el-Kobra, en el delta del Nilo. Miles obreros, ahogados por la creciente inflación, las medidas de liberalización económica y el incumplimiento repetido de las promesas de los gobernantes, tomaban las calles de la ciudad reclamando la caída del presidente Mubarak, cuyos retratos eran destrozados por la masa irada. 3 personas perdían la vida, cientos resultaban heridos y otros tantos eran detenidos y transferidos a la justicia militar.

Mientras eso sucedía, las instituciones financieras internacionales, así como los gobiernos occidentales, alababan sin rodeos las políticas económicas del régimen Mubarak. Un régimen que selló a principios de los noventa una alianza política con el FMI y el Banco Mundial que convertirían al país en un banco de pruebas del liberalismo en los países en desarrollo, el llamado Consenso de Washington. En 2007 el Banco Mundial premiaba a Egipto con el título de «mayor reformista» del planeta, mientras el continuo crecimiento de su PIB era alabado internacionalmente pese a no querer darse cuenta que en 2011 más de 15 millones de egipcios vivían con menos de 2 dólares por día, mientras sólo ocho hombres de negocios controlaban un patrimonio superior a los 18 mil millones de dólares. El régimen alimentaba el miedo occidental al fantasma de la alternativa islamista manipulando elecciones, como en 2005, y presentándose como el único aliado posible a los intereses de Washington en la región. De hecho la primera ocupación de Tahrir del último cuarto de siglo no fue en 2011, fue en 1998 contra la operación Zorro del desierto, la enésima intervención de Estados Unidos en Iraq. Luego se repetirían nuevas ocupaciones contra el imperialismo estadounidense en la región o en solidaridad con Palestina.

Pero para controlar ese país Mubarak robó, manipuló, asesinó y adulteró elección tras elección ante la mirada cómplice de la Unión Europea, con España como tercer socio comercial del país, y Estados Unidos. Durante meses el blog recopiló casos de brutalidad policial, corrupción política, protestas obreras y en general todo resquicio de insurrección popular contra el régimen Mubarak, cómodamente instalado en el poder gracias al respaldo de una comunidad internacional amedrentada ante el pretendido fantasma islamista alimentado por el régimen. Casi dos años después de ese febrero de 2009 las masas tomaban las calles de Egipto ante la estupefacción de una comunidad internacional que no acababa de entender lo que allí sucedía. Y no lo entendía porque había, deliberadamente, obviado prestarle atención.

Pese a que para muchos lo sucedido en Tahrir fue casi una combustión instantánea de una clase media acomodada y cibernética exigiendo reformas simplemente política (es decir, elecciones cada 4 años), las entrañas de la revolución egipcia van mucho más allá de los pocos quilómetros cuadrados de la plaza Tahrir o los muros de Facebook y twitter de los ciberactivistas. Por consiguiente también va mucho más allá del júbilo por la caída del dictador, del que los poderes facticos quisieron encarnar en exclusiva en la dictadura para así aplacar de golpe el ímpetu popular y volver todo a la normalidad pre-revolucionaria. Egipto tras la barricada, el libro que presentamos con la editorial Virus, es la crónica de esta historia. De esta revolución y su consiguiente contrarrevolución. Este viaje silenciado, es la historia de una revolución que ni comenzó en Tahrir ni ha acabado con la marcha de Mubarak o la caída de Mursi.

La revuelta de 2011

En 2011, ante el estallido popular, la baraja se rompe. El pueblo sale a la calle gritando «pan, libertad y justicia social». Nada de simples reformas políticas. El pueblo pide mucho más. El régimen, aquél militar nacido en 1952 en el golpe de los oficiales libres de Gamaal Abd el-Nasser, decide sacrificar su cabeza visible, Mubarak, para calmar las calles y devolver las aguas a su cauce. Los militares, padres de un poderoso imperio político y económico, deciden retomar el poder. Apadrinado por un Washington ansioso por devolver el país a la estabilidad pre-revolucionaria,a cuerda un pacto, El pacto de transición con la que por entonces es vista como la fuerza social y política más fuerte del escenario, los islamistas Hermanos Musulmanes. El fantasma convertido en aliado y que rompe todo acuerdo con las fuerzas populares y revolucionarias, que se ven traicionadas y vendidas por primera pero no por última vez. Y unos y otros lanzan entonces la imperiosa campaña de la contra-revolución contra los que aún se quejan en las calles. Se prohiben las huelgas, se juzga ante la justicia castrense a más de 12 mil civiles y se acusa a toda manifestación de ser agentes extranjeros y sicarios a sueldo, cuando no putas si son mujeres, mientras se empuja el proceso a las urnas, vistas como la principal válvula de salida del proceso. Nada más lejos de la realidad, las urnas solo abocaron al país a un nuevo ring de batalla.

Los militares se sacaron de encima sus aliados islamistas cuando vieron que ya no los necesitaban, desgastados por un año de gobierno continuista, pero sin solventar las demandas de un pueblo sumido en el límite social y humano de la extrema pobreza, la barricada seguirá instalada en las calles de Egipto.

Militares e islamistas sellaron un pacto por silenciar las demandas sociales de la plaza Tahrir. Y cuando los militares vieron que podían prescindir de los Hermanos Musulmanes, quienes aplicaron en el gobierno una agenda claramente continuista en materia social y repersiva, apostaron por acabar con ellos y hacerse con el control del pastel entero retomando el control del país. Pero, tres años después y mientras los gobernantes sigan sin escuchar las demandas de una sociedad sumida en el límite de la subsistencia, el control de la barricada seguirá.

La primera entrada del blog Egipto tras la barricada empezaba así «18 personas murieron a manos de la Policía el año 2008 en Egipto y 1500 agentes habrían sido denunciados por tortura en los últimos 3 años». Solo destacar que en el Estado español, en 2010, se reportaron 44 muertes bajo custodia policial y carcelaria. 

Periódico:  Periódico CNT nº 412 - Junio 2014
Categorías: C.N.T

Tarifa plana, beneficio ascendente

2 Xullo, 2014 - 11:43

COLUMNISTAS | ANA SIGÜENZA

Aquí no encontrarás lo necesario para entender el recibo de la luz, no lo pretendemos, no tenemos tiempo, ni ganas. Además, sabemos de sobra que esta factura se confecciona para resultar lo más esotérica posible.

Cómo explicar lo inexplicable: que cobran lo que les da la gana, autorizados por gobiernos-títere de los lobbies energéticos; que las tarifas son una milonga, y que unas pocas empresas se están forrando a costa de la famosa deuda histórica: el "tocomocho" a gran escala.

Patéticos los “expertos” tratando de esclarecer el tema de la deuda energética, sin mencionar que es una modalidad de estafa legal de los ricos y poderosos.

Resuenan las palabras de Sebastián cuando era ministro afirmando que subía la luz por el bien del medio ambiente, para que no gastáramos tanta electricidad.

Tras hacernos sentir ignorantes (porque no entendemos el recibo y lo de la deuda) y luego culpables (por tener deuda y por ser unos desaprensivos con el medio ambiente), la pinza manipulativa está servida.

Tras ir invirtiendo lo suyo en bombillas de bajo consumo, poniendo enchufes con interruptor para apagar pilotitos "stand by"; habernos pasado a los led (que cuestan un huevo); haber eliminado los halógenos; poner en el bloque detectores de presencia y de echar la bronca al colega que se deja las luces encendidas; de no poner el horno y de intentar dormir con la lavadora del vecino que tenía tarifa nocturna; después de que las abuelas nos piden aflojar las 5 bombillas de las 6 de la lámpara, después de todo eso…. Cada vez pagamos más de luz por subidón de la parte fija (40-100%) lo que no fomenta el ahorro energético.

Y no lo es porque nos conducen hace meses al paredón ante la solución milagrosa: tarifa plana. ¡Vaya! Ahora ya no importa el medio ambiente, ni la dependencia energética: Gasta a tope que nosotros te clavaremos como siempre.

No queremos tarifas planas, sino justas, proporcionales al gasto, accesibles a este servicio básico e imprescindible. Que los beneficios de estas empresas retornen a la sociedad.

¡Ah! Y que los expertos se ahorren los consejos porque el "tarifazo" que deja a oscuras a miles de familias no se zanja así.

Periódico:  Periódico CNT nº 412 - Junio 2014
Categorías: C.N.T

 

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